España Sub19 se clasifica para el Mundial de floorball

España Sub19 se clasifica para el Mundial: premio a una semana de resistencia
La selección española Sub19 de floorball estará en el Mundial de 2027. El equipo consiguió la última plaza europea después de terminar como el mejor segundo clasificado entre los grupos EUR1 y EUR2. Los siete puntos sumados en Guadarrama fueron suficientes para superar los seis de Austria, segunda en el torneo disputado en Jõgeva.
La confirmación llegó con el cierre del Clasificatorio EUR2. Estonia derrotó por 2-1 a Eslovenia, terminó líder con pleno de victorias y evitó que el conjunto esloveno alcanzara la cifra de España. Austria acabó segunda, pero se quedó a un punto del registro español.
El billete completa una clasificación construida en dos escenarios. España hizo su trabajo en la pista durante cinco jornadas en Guadarrama y después tuvo que esperar los resultados del segundo grupo europeo. La recompensa es una plaza en el Mundial masculino Sub19, que se celebrará en Riga del 17 al 21 de febrero de 2027.
España Sub19 estará en el Mundial de 2027
El formato de clasificación concedía una plaza directa al ganador de cada grupo europeo. Polonia dominó el EUR1 en Guadarrama y Estonia hizo lo mismo en el EUR2 de Jõgeva. El tercer billete correspondía al mejor segundo clasificado de ambos torneos.
España terminó segunda del EUR1 con siete puntos. Su balance fue de tres victorias, un empate y una derrota, con 28 goles a favor, 20 en contra y una diferencia de +8.
Austria ocupó la segunda posición del EUR2 con seis puntos. La comparación quedó resuelta por la puntuación, por lo que no fue necesario recurrir a la diferencia de goles ni a otros criterios de desempate.
| Selección | Grupo | Puntos | Resultado |
|---|---|---|---|
| España | EUR1 | 7 | Clasificada |
| Austria | EUR2 | 6 | Eliminada |
La selección española Sub19 consiguió así la última plaza europea disponible. Polonia y Estonia avanzaron como campeonas de grupo, mientras que España completó la lista como el segundo con mejor rendimiento.
El camino de España en Guadarrama
España comenzó el clasificatorio con una victoria clara por 7-1 frente a Francia. El equipo mostró intensidad, capacidad para recuperar la pelota y suficientes recursos ofensivos para controlar el estreno sin sufrir en el tramo final.
La segunda jornada presentó el examen más duro. Polonia se impuso por 7-3 y confirmó por qué era la gran favorita del grupo. España compitió durante varias fases del partido, pero el ritmo polaco y su eficacia terminaron marcando una diferencia que después sería decisiva en la lucha por el primer puesto.
El empate 4-4 contra Bélgica fue uno de los momentos que definieron el torneo español. El equipo evitó la derrota con un gol a nueve segundos del final. En aquel momento parecía un punto insuficiente para pelear por el liderato, pero terminó siendo el punto que separó a España de Austria en la comparación europea.
La reacción continuó con el triunfo por 6-2 ante Países Bajos. España recuperó seguridad, protegió mejor su portería y llegó a la última jornada dependiendo de sí misma para asegurar la segunda posición.
El 8-6 frente a Italia cerró el trabajo en Guadarrama. Fue un partido exigente, con alternativas y presión real por el resultado. España respondió cuando el encuentro entró en su fase más delicada y terminó el grupo con siete puntos.
Cada resultado tuvo peso en la clasificación
La clasificación para el Mundial Sub19 no se explica únicamente por la última victoria. España necesitó sumar de manera constante y limitar los daños en sus momentos más difíciles.
El empate contra Bélgica adquirió una importancia enorme una semana después. Sin aquel gol final, la selección habría terminado con seis puntos, igualada con Austria. En ese escenario, la comparación habría dependido de la diferencia de goles y de los siguientes criterios establecidos por la competición.
También fue importante la reacción posterior a la derrota contra Polonia. España no permitió que el resultado afectara al resto de su torneo. Sumó cinco de los seis puntos disponibles en las tres jornadas siguientes y mantuvo viva la opción del mejor segundo puesto.
La diferencia de +8 ofrecía una protección adicional si el segundo del EUR2 también alcanzaba siete puntos. Finalmente no fue necesaria, pero reflejó la capacidad del equipo para obtener marcadores amplios ante Francia y Países Bajos y para competir hasta el final contra Italia.
La espera terminó en Jõgeva
España abandonó Guadarrama sin una confirmación matemática. Su clasificación dependía de que el segundo del EUR2 no superara los siete puntos logrados por el conjunto español.
Estonia tomó pronto el control del torneo de Jõgeva. El anfitrión ganó los cinco partidos y aseguró la plaza directa. La pelea por la segunda posición permaneció abierta entre Austria y Eslovenia hasta la última jornada.
Austria venció por 6-2 a Ucrania y terminó con seis puntos. Eslovenia todavía podía alcanzar siete si derrotaba a Estonia, pero perdió por 2-1. Ese resultado cerró todas las cuentas y confirmó oficialmente el billete de España.
El desenlace demostró el valor de cada punto sumado en Guadarrama. España no dependía de sí misma durante la segunda semana, pero había dejado una referencia difícil de superar.
Un equipo capaz de competir de distintas maneras
El clasificatorio también dejó señales útiles para el cuerpo técnico. España fue capaz de dominar partidos, responder después de una derrota y sobrevivir a encuentros ajustados.
El equipo mostró facilidad para generar ocasiones cuando pudo jugar con ritmo. Marcó 28 goles en cinco partidos y encontró soluciones ante rivales con planteamientos diferentes. También enseñó carácter en los momentos de máxima presión, especialmente frente a Bélgica e Italia.
La principal referencia para medir lo que todavía falta fue el duelo contra Polonia. España necesita mejorar la gestión de los tramos en los que el rival aumenta la velocidad, reducir pérdidas en zonas comprometidas y mantener mayor regularidad defensiva ante selecciones de primer nivel.
La clasificación no elimina esos aspectos, pero permite trabajarlos con un objetivo concreto. El equipo ya no prepara una posibilidad. Prepara un Mundial.
Riga será el siguiente desafío
El Mundial masculino Sub19 se disputará en Riga, Letonia, del 17 al 21 de febrero de 2027. España regresará a la fase final después de participar en la edición de 2025 celebrada en Zúrich.
La continuidad mundialista es una señal importante para el crecimiento del floorball español. Clasificarse en dos ciclos consecutivos permite acumular experiencia internacional, ofrecer partidos de mayor nivel a los jóvenes y dar visibilidad al trabajo realizado por los clubes.
El siguiente paso será definir la preparación, observar la evolución de los jugadores y construir una convocatoria capaz de competir en Riga. La experiencia de Guadarrama ofrece una base, pero el Mundial exigirá más velocidad, precisión y profundidad.
España Sub19 ya tiene su premio. Ganó tres partidos, rescató un empate decisivo, resistió la comparación con el EUR2 y consiguió la última plaza europea. Ahora comienza una etapa diferente: preparar un equipo que no viaje al Mundial únicamente para participar, sino para confirmar sobre la pista el crecimiento mostrado durante la clasificación.





